ACTUALIDAD

Bohemian Rapsody: Así se transformó Rami Malek en Freddie Mercury

14 noviembre, 2018 Carolina Hernández

Convertirse en Freddie Mercury fue tan fácil como saber decir «awlright»(la forma peculiar del cantante de pronunciar la palabra allright) para Rami Malek.

De hecho, la palabra le sirvió al actor en el set de la película Bohemian Rhapsody, para indicar que estaba listo para la acción.

«Todos en el set me oían decir ‘awlright’ y eso quería decir ‘dense prisa y muévanse, ¡vamos!'».

Pero el retrato que hace Malek del cantante de Queen va más allá de una imitación.

Rami Malek

El interior de Mercury

Malek tiene dominado el pavoneo característico de Mercury sobre los escenarios.

Tanto es así que, al ver la imponente recreación de la puesta en escena de Queen para el concierto Live Aid de 1985, es fácil olvidar que lo que estás viendo no es real.

También indaga en la psique del cantante para revelar un alma vulnerable y ansiosa, que reniega de su nombre de nacimiento, Farrokh Bulsara, y cuyo alter ego solo despierta delante de los focos.

Rami Malek

«Hay algo bastante agitado en él», dice Malek.

«Tiene un lado tan compasivo, anhela sentirse parte de una comunidad, el amor, el compañerismo… pero de alguna manera hay una sensación de distancia».

Fue difícil descubrir al verdadero Mercury. Se sabe que era irritable en las entrevistas, las cuales afrontaba como una tarea y en las que se describía a sí mismo como un «dandy» y una «prostituta musical» en lugar de revelar cosas demasiado íntimas.

Debido a su prematura muerte en 1991 por una neumonía relacionada con el sida, no hay una autobiografía que nos dé un destello de sus pensamientos más recónditos.

«Seguí buscando caminos para llegar al hombre y entonces me di cuenta de que nos dejó un diario: está en todas sus canciones», cuenta Malek.

Dos de las canciones más reveladoras son Lily Of The Valley y You Take My Breath Away, ambas más tranquilas y contemplativas que la confianza a prueba de balas de Don’t Stop Me Now o Another One Bites The Dust.

Rami Malek

Implicación de Malek

Nadie puede poner en duda el compromiso de Malek con el papel.

Hizo una audición de seis horas mucho antes de que la película tuviera financiación y pasó muchas otras estudiando videos amateurs de Queen grabados por fans, para adquirir la gestualidad de Mercury y su forma de pisar el escenario.

Durante el desarrollo del film, Malek volaba a Londres para recibir clases de canto y piano, trabajó con un entrenador en dialectos y con la coreógrafa Polly Bennet, que animó al actor a estudiar a quienes inspiraron a Mercury: Jimi Hendrix, David Bowie y, sobre todo, Liza Minelli en Cabaret.

Malek también tuvo que ponerse dientes…

Rami Malek

Como explica la película, Mercury nació con cuatro incisivos extra que empujaban los dientes superiores y hacían que sobresalieran, pero que, según creía el cantante, le daban a su voz más resonancia.

El actor hizo que le fabricaran los dientes falsos meses antes de rodar la película y los llevaba puestos entre tomas de su serie de televisión Mr. Robot, para asegurarse de que no tenía un seseo o que arrastraba las palabras en el estudio de filmación de Bohemian Rhapsody.

Interpretación para no olvidar

La gran pregunta es qué parte de Mercury no pudo dejar atrás cuando las cámaras dejaban de rodar.

«Creo que su espíritu. Este rechazo a ser estereotipado, a ajustarse a la norma. Es un revolucionario, creo, porque me parece que nunca permitió ser marginado o segregado en un grupo en particular. Fundamentalmente hizo lo que como sociedad colectiva todos aspiramos a hacer: no ser etiquetados, ser lo más auténticos posible sin que alguien nos intente colocar en una caja determinada», revela Malek.

«Fue reprendido por ello en aquel entonces, pero lo miras ahora y te das cuenta de que era un pionero. Estaba diciendo: ‘Voy a ser yo mismo, si no te gusta, ¡que te den!», agrega.

Rami Malek

Por si te interesa: Te damos cuatro razones por las cuales debes ver “Bohemian Rhapsody”

Comentarios

comentarios



RELACIONADOS