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¿Qué pasó con la pelota que Putin regaló a Trump?

20 julio, 2018 Marco Sajquin

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó una decisión precipitada sobre la pelota de fútbol que el mandatario ruso, Vladimir Putin, le regaló en Helsinki esta semana.

«Eso será para mi hijo, Barron. No tenemos dudas», dijo Trump antes de lanzar el balón a su esposa. «De hecho, Melania, aquí tienes».

Barack también recibió balones

Hace siete años, otro líder mundial regaló balones a las hijas del entonces presidente Barack Obama. Pero ellas no pudieron conservarlos, según muestran los registros de la oficina de protocolo del Departamento de Estado.

Esto, porque la ley de EE.UU. prohíbe al presidente y su familia inmediata conservar obsequios de otros gobiernos que superen un determinado valor mínimo, y los obsequios para las niñas Obama excedían ese umbral, que actualmente alcanza los US$390.

El evento de los obsequios durante la gestión de Obama ocurrió en junio de 2011, cuando la canciller alemana, Angela Merkel, llegó a Washington con regalos para las hijas del mandatario, entonces de 9 y 12 años: para cada una, un mini balón de fútbol, ​​una camiseta, una chaqueta, una toalla, una agenda, una bolsa para el gimnasio y gafas de natación.

La Casa Blanca valoró los obsequios en US$557, superior al mínimo y, por lo tanto, automáticamente propiedad de EE.UU. Los artículos terminaron en manos de Archivos Nacionales y Administración de Documentos junto con otros regalos similares, y no en las de Sasha y Malia.

Una historia de regalos

Aunque la marca es la misma, el regalo de Putin podría tener un destino completamente diferente y dependería del valor que el gobierno asigne a la pelota.

Aún no está claro cómo se establecerá ese valor, pero el balón es el oficial del Mundial 2018, que se vende en el sitio web de su marca por US$165, muy por debajo del umbral.

El gobierno de EE.UU. ha asignado precios mucho más altos a otros artículos deportivos.

El presidente argentino Mauricio Macri regaló a la familia Obama dos camisetas del equipo nacional de fútbol autografiadas por Lionel Messi en 2016.

Valoradas en US$1.700, se unieron a los artículos de Merkel en los Archivos Nacionales.

La Casa Blanca no respondió a las consultas sobre cómo se valoraría el balón de fútbol de Putin.

Pero incluso si fuera catalogado por un valor mínimo, hay otra ruta posible para que el balón llegue a Barron, de 12 años: su padre puede comprarlo para él.

Según la ley, el presidente y otros funcionarios pueden comprar al gobierno de EE.UU. los obsequios entregados por gobiernos extranjeros a un precio de mercado.

Por ejemplo, Hillary Clinton compró un collar de perlas con piedras preciosas que recibió como secretaria de Estado en 2012 de parte de la entonces líder opositora de Myanmar, Aung San Suu Kyi. El collar fue valorado en US$970.

Por supuesto, la especulación de que los rusos podrían haber colocado un dispositivo de escucha en el balón puede hacer que las reglas sobre obsequios sean irrelevantes.

Es posible que los agentes del gobierno de EE.UU. ya hayan hecho trizas la pelota en busca de micrófonos.

*Con información de Bloomberg. 

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