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Conozca al peligroso habitante de la piel, y que podría implantarse en el rostro

14 marzo, 2019 Candy Grajeda

Aunque su estructura es microscópica, este peligroso habitante recorre diariamente por la piel humana e incluso implanta sus huevecillos en el rostro.

Para muchos no es raro saber de la existencia de los ácaros, que disfrutan alimentarse de la piel muerta que expide el ser humano.

Sin embargo, estas criaturas parecen no desaparecer nunca y esto sucede debido a que se aparean con otros para seguir reproduciéndose.

Dos de esta especie, les gusta habitar en el rostro y son conocidos como: Demodex brevis y Demodex folliculurom.

Según científicos, estos son más diminutos que un grano de arena y son parientes cercanos de los arácnidos, en la división de garrapatas y arañas.

Además, aseguran que estos prefieren la cara ya que les encanta el aceite y las células grasosas de la nariz, mejillas y frente.

Así es el cuerpo de los ácaros faciales.

El riesgo latente

Aunque son aparentemente inofensivos, se sabe que pueden incrementar la suciedad que se acumula en la cara, debido a que suelen implantar sus crías.

Por ejemplo, los folliculurom, son los que habitualmente se encuentran implantados en los poros. Mientras que los brevis, están ubicados en las glándulas sebáceas.

En otros aspectos, se sabe que los ácaros no cuentan con un sistema para defecar, por lo que almacenan sus desechos hasta el momento de su muerte, en el que explotan y sus restos se esparcen por la cara.

Desde luego, muchos creen que para evitar a estos diminutos enemigos, solo basta con tener una higiene facial, pero no es así.

Aún cuando aparentemente estén eliminados, no tardarán más de 6 semanas en regresar, ya que también se pueden hallar en los rostros de otras personas y que los trasmite con un simple saludo en la mejilla.

También, se localizan en otros objetos como almohadas, chamarras, toallas, brochas de maquillaje; por lo que deshacerse de ellos será imposible.

Inclusive, si llegan a proliferar, es probable que ocasionen graves problemas, ya que pueden aprovecharse de la debilidad del sistema inmunológico y con ello, aumentar el riesgo de irritaciones en la piel.

Por lo que médicos recomiendan evitar pellizcarse la cara o rascarla, porque en las uñas también se trasmiten más bacterias.

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