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La penitencia contra la rehabilitación

3 agosto, 2018 Redaccion Contrapoder

Véase las consideraciones legales siguientes:      

1. Obtener la libertad, si han transcurrido tres cuartas partes del tiempo de la condena y se observe buena conducta (artículo 44, Código Penal).

2. Conmutación de la pena por pago, atendiendo los hechos, las condiciones del penado y que la prisión impuesta no exceda de cinco años (artículos 50 y 51, Código Penal).

3. La suspensión condicional de la ejecución de la pena, cuando la privación de libertad no exceda de tres años y el beneficiado no sea reincidente, haya observado buena conducta y sea un trabajador constante (artículo 72, Código Penal y 27, Código Procesal Penal).

4. Libertad condicional, cuando el sentenciado haya cumplido más de la mitad de la pena, cuando exceda de tres años y no pase de doce, o tres cuartas partes que excedan de doce años, siempre que no haya sido condenado con anterioridad, observado buena conducta, demuestre que ha adquirido hábitos de trabajo, orden y moralidad, y sea restituido el daño (artículo 80,  Código Penal).

5. El perdón judicial, cuando se trate de un delincuente primario, haya observado conducta intachable y se presuma no volverá a delinquir. Siempre que la pena no exceda de un año (artículo 83, Código Penal).

6. La redención de la pena, a razón de un día de prisión por cada dos de instrucción o de trabajo, siempre que la prisión sea mayor de dos años (artículos 1 y 2, Ley de Redención de Penas; y 70, Ley del Régimen Penitenciario).

7. El régimen progresivo que contempla las fases de evaluación, tratamiento, prelibertad y libertad controlada (artículos 64, 66 y 69, Ley del Régimen Penitenciario).

Sin embargo, la sociedad guatemalteca no termina de ponerse de acuerdo,  pues las excepciones son muchas. Desde una perspectiva populista, el Congreso de la República exacerba o incluye figuras delictivas, sin más motivación que condescender con grupos de presión. Ello, en desmedro de construir una política criminal de Estado, encaminar el mandato constitucional o aspirar a mantener la proporcionalidad de las penas. Un difícil y errático debate que debe discutirse más a fondo.     

*Por Francisco Quezada

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