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“La confianza solo se pierde una vez”

30 marzo, 2017 Andres Castillo

Algunos refranes nos recuerdan que la cosa más preciada en este mundo es la confianza.

Hablar de un proceso judicial penal implica tomar en cuenta varios elementos. Uno de los más importantes es la prueba. Sin ella no existe proceso alguno que pueda resolverse. La prueba es el elemento que define quién es inocente o culpable. El juez debe analizar las pruebas y estas deben convencerlo, sin lugar a duda, aplicando una verdadera justicia y logrando que los verdaderos delincuentes estén en la cárcel con las penas que se merecen y, si las pruebas no son convincentes, dejando en libertad a la persona por falta de pruebas.

Hay que reconocer que los entes encargados de la investigación y persecución penal en Guatemala han realizado un importante trabajo en los últimos años. Labor que ha sido reconocida por muchos guatemaltecos, sobre todo en los temas relacionados con el ataque a la corrupción. Sin embargo, preocupa ver cómo el sistema de justicia pasa por momentos de poca credibilidad, donde se cuestiona su imparcialidad y su profesionalismo. Asimismo, es alarmante ver cómo los entes de investigación y persecución penal han empezado a ser cuestionados en su imparcialidad y señalados en sus funciones, debido a casos donde se menciona que han presentado denuncias fundadas en pruebas “fabricadas”, testigos falsos e incluso revelando hechos o situaciones que nunca existieron. Es importante que estos temas se aclaren pronto y no perdamos la confianza que se ha construido.

Lo delicado del tema es que son juicios que avanzan a paso de tortuga; los involucrados permanecen en prisión preventiva por años, lo que significa división y alejamiento en las familias, la imposibilidad de seguir trabajando y generando ingresos, así como experimentar las dificultades que sabemos existen en las cárceles, entre otras cosas. Y todo como consecuencia, según lo que se ha mencionado, de haber iniciado un proceso con base en una denuncia sustentada con pruebas falsas. Si el juez es una persona honorable y responsable, y no se deja presionar o amedrentar, no debería darle valor probatorio a ninguna de esas pruebas. De lo contrario, usted y yo sabemos claramente lo que sucedería.

Estos señalamientos a los entes encargados de las investigaciones deben ser aclarados pronto. No podemos seguir perdiendo la credibilidad en el sistema de justicia. El Organismo Judicial es el pilar fundamental para que exista un Estado de Derecho y seguridad jurídica. La justicia debe prevalecer y la certeza de castigo para el que viola la ley debe ser un elemento indudable en la mente de cualquier guatemalteco. No podemos dudar de la imparcialidad y profesionalismo de los entes encargados de la investigación y menos, de los jueces que conforman y fortalecen el sistema de justicia. No dejemos que siga perpetuándose esta grave situación; de lo contrario, nos quedaremos sin confianza en instituciones vitales para el funcionamiento del país. 

Hoy, como guatemaltecos, ninguno estamos exentos de sufrir una situación como la mencionada anteriormente. ¿Se puede imaginar usted el sufrimiento, los daños, el coste que tiene para una familia verse sometido a una situación como esta? Y lo peor, en algunos casos, como consecuencia de venganzas o revanchas de tipo político o ideológico. ¿Se ha puesto a pensar lo que significa vivir todo este proceso (años) y que al final simplemente le resuelvan, en el mejor de los casos: “Queda absuelto de toda responsabilidad y culpa, tomando en cuenta que las pruebas resultan alejadas de la realidad”? ¿Y haber vivido todo ese calvario sin ningún motivo? ¿Le parece justo?

No debemos dejar de lado ¿qué pena debe imponérseles a aquellas personas o instituciones donde se compruebe que han iniciado denuncias o introducido pruebas falsas? Todo el peso de la ley necesariamente ha de ir en contra de ellas. Fabricar, implantar y sesgar pruebas es un delito. Necesitamos que se fortalezca el Estado de Derecho, donde las instituciones de Gobierno hagan su trabajo con transparencia, ganándose la confianza del ciudadano. Hoy volvemos a ver la importancia de tener instituciones fuertes y confiables, en las que se cumpla la ley y prevalezca un buen servicio público. El sistema de justicia y los entes de investigación están a prueba y los guatemaltecos, a la espera de sus aclaraciones. Necesitamos que se respete la ley, de lo contrario, cada día perderemos un poco más de nuestro país. “La confianza sube en escalera, pero baja en ascensor”.

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