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Estos son los detalles emblemáticos de la Feria de Jocotenango

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El recuerdo, la música de un organillo y la banda que acompaña tradiciones guatemaltecas nos habla de una de las ferias mas antañonas de los viejos barrios capitalinos, nos referimos a la feria de Jocotenango.

Esta festividad, que encanta a pequeños y grandes, se lleva a cabo desde 1620. Cuenta la tradición oral que, la primera celebración de la Virgen de la Asunción fue en 1550, pues la parroquia Vieja de Chinautla poseía una imagen de la Virgen. Sin embargo, los historiadores tienen registro de la festividad desde 1620.

A finales de 1800 la feria obtuvo una gran importancia en la cultura guatemalteca. Pues más allá de lo religioso, se convirtió en una práctica social, económica y comercial que atraía gente de todos lados, incluso extranjeros.

;Las ventas de dulces y juguetes artesanales no pueden faltar en este espacio capitalino, donde convergen diferentes regiones del altiplano, occidente y otras comunidades representadas creativamente a través de sus productos. No podemos olvidar el ron ron, un juguete que a sobrevivido al paso del tiempo y la tecnología.

Durante nuestra visita este domingo 14 de agosto se realizó el rezado de la Virgen Tránsito. Donde los sones y marchas no pueden faltar con su sonido tan característico y muy guatemalteco.

En la víspera del Día de la Patrona de la Ciudad Capital, La Virgen de la Asunción, se observa afluencia de fieles devotos a su templo, ubicado en la zona 2 de la ciudad capital.

El nombre de Jocotenango se derivó de que originalmente el festejo se hacía en el municipio del mismo nombre.

La Feria de Jocotenango coincide con las fiestas agostinas, las cuales son unos de los eventos cuando mayor número de extranjeros visitan Guatemala.

Según cronistas, cada 15 de agosto el homenaje a la virgen iniciaba con un rezado. Luego se realizaban carreras de caballos, demostraciones de ganado, fiestas en los barrios del Centro Histórico, así como en salones para la la alta sociedad, lo cual se combinaba con el aspecto religioso.

Entre los festejos que se hacen está un acto procesional de la Virgen de la Asunción por la avenida Simeón Cañas. Así mismo, se colocan juegos mecánicos, ventas de comida y otras atracciones que están dentro del hipódromo, pero una de las más simbólicas es escuchar el sonido de un organillo,

Los organillos llegaron a la Ciudad de México por primera vez en el siglo XIX, provenientes de Alemania. Al principio, las polkas que reproducían encontraron un lugar en los salones de baile de las clases sociales altas y en los circos.

Con un sonido muy peculiar, caja de madera con manivela y puntillas de bronce se convirtió en una de las tradiciones más populares que ha perdurado hasta nuestros días, pero principalmente se escuchaba en la feria de Jocotenango para amenizar momentos en el día de la Virgen de la Asunción.